Clasificación de las algas Spirulina

  • Publicado:
  • 01/10/2015

La Spirulina es una micro-alga  (sólo visible bajo el microscopio) de color azul-verde, generalmente unicelular, aunque se han verificado, además, filamentos multicelulares. Ello ha originado ciertas controversias entre los medios científicos, prefiriendo muchos de ellos clasificar a la forma unicelular como perteneciente al género Spirulina, en tanto que a la forma multicelular como Arthrospira, aunque esta distinción parece algo forzada. De cualquier modo, en este trabajo nos atendremos a la clasificación oficial, considerando a la Spirulina como microorganismo unicelular.

La forma predominante es la de espiras –con apariencia de un tirabuzón-, habiéndose encontrado, además, algas en forma de filamentos rectos, a modo de bastoncillos. Algunos trabajos científicos recientes demuestran que se trata de los mismos filamentos que tienden a “estirarse” en función de la disminución de la altura del relieve geográfico donde se asienta el cultivo. Retornando a la mayor altura original, el filamento recupera la torsión espiral.

En medios de cultivo apropiados, los filamentos tienen un promedio de tres a siete vueltas, no siendo difícil observar algunas células con más de cien vueltas. Aunque la Spirulina presenta diferentes formas,  generalmente los extremos se encuentran atenuados, con un radio de giro progresivamente menor. Otras presentan formas similares a dos conos opuestos por el vértice; es decir, con una reducción del diámetro al centro del filamento.

La Spirulina se clasifica bajo el Orden Nostocales: las células dispuestas en hilos denominados tricomas, con una película mucilaginosa de mucopolisacáridos en lugar de la membrana celular predominantemente celulósica,  como es característica de las células vegetales; sin un núcleo definido, dado que los ácidos nucleicos y otros componentes nucleares se encuentran distribuidos aleatoriamente en toda la masa celular. Los pigmentos principales: Clorofila A (no contiene Clorofila B); Ficocianina y los Carotenoides no se encuentran en cloroplastos sino se distribuyen por todo el filamento, de igual forma que los ácidos nucleicos. Ello encuadra a estas micro-algas en la clasificación de procariotes.

Este microorganismo tiene movimientos traslativos extremadamente lentos, por contracción y expansión del “resorte” de su estructura, aunque el movimiento predominante lo hace por rotación a través de su eje mayor.

El modo de reproducción es asexual y por partición simple del tricoma. Este fenómeno de clonación es índice de su gran antigüedad, de forma que ellas pueden considerarse como copias hereditarias directas de sus primeras manifestaciones existenciales de hace miles de millones de años. En condiciones de cultivo controladas, el proceso de división celular se verifica en unas siete horas; es decir, la biomasa se duplicará en dicho período. En condiciones ideales de laboratorio este lapso se puede reducir alrededor de tres horas y aún menos.

Son algas “baja-termófilas”; esto es, proliferan en un rango de temperaturas comprendido entre los 21 y 35 °C, siendo capaces de soportar temperaturas tan bajas como la de congelación del agua, y tan altas como 50 °C, aunque esta última por muy cortos períodos (coagulación progresiva de las proteínas). La disminución de la temperatura reduce sensiblemente la velocidad de fisión del filamento, haciendo que este proceso sea, por ejemplo, de 14 días a 4-5 °C.

El medio en cual viven y prosperan es singular, teniendo una muy alta concentración de sales minerales (mayor que la del agua de mar). El pH de este medio es fuertemente alcalino, con un promedio de 9,5, aunque alcanza extremos de 10,5 – 11, según el equilibrio que se establece entre la absorción y fijación del CO2 de la solución y la disponibilidad  atmosférica de cultivo.

La gran concentración de sales del medio, con su consecuente aumento de la presión osmótica; el elevado pH, y la facultad que tienen las Spirulina de segregar tres tipos de antibióticos (Spirulin A, B y C) cuando se ven obligadas a competir con otros microorganismos, convergen a mantener casi incontaminado el medio acuoso en el cual viven. Sólo son capaces de superar estas barreras biocidas físico-químicas algunas algas verdes, como la Chlorella, y las larvas de muy escasos insectos, como el mosquito Anopheles y la mosca Ephydra.

Existen dos especies conocidas de Spirulina: la Sp. platensis, originarias del lago Kanem, Chad – Africa, y la Sp. geitleri o máxima, oriundas del lago Texcoco, México D.F.. Por repicación natural, vehiculizada por flamencos y grullas, se han encontrado otras sub-especies derivadas de aquellas dos, por ejemplo: la Sp. orovilca, de Ica, Perú; la Sp. jeejibai, localizada cerca de Madrás, India; la Sp. lonar, del Lonar Lake, India. Es posible encontrarlas también en ciertos lagos salobres del valle del Rift, así como además en Francia  En estas sub-especies la composición química resultante de su adaptación, así como los componentes de los medios de cultivo, es bastante diferente, lo cual es demostrativo de la gran capacidad de adaptación y pervivencia de estas algas.

El color rosado de las plumas de los flamencos (Phoeniconaias minor), es debido al betacaroteno de las Spirulinas, las cuales son su alimento más frecuente durante la migración estacional. Estas migraciones de aves han extendido en forma ocasional el cultivo a otros lagos del Rift Valley de Kenya, aunque muy sujetos a la desecación periódica que se establece ocasionalmente en las fuentes de agua africanas.

Flamencos y grullas, al ser predominantemente algívoros, coadyuvan, con sus deyecciones realizadas sobre los mismos lagos donde se alimentan, a enriquecer y alcalinizar el medio de cultivo, reponiendo nutrientes vitales para las algas.

Por su ubicación geográfica, la Sp. geitleri era el alimento básico de la gran civilización azteca, sin cuyo aporte proteico hubiera sido alimentariamente inviable. Con toda probabilidad, también lo fue, al menos parcialmente, de otros pueblos antecesores, como los mayas, toltecas, olmecas y teotihuacanos. En el mismo sentido, desde épocas remotas, la Sp. platensis representa un apoyo sustancial para la dieta de la tribu Kanembou, ubicada a orillas el lago Kanem, Chad, y una de las poblaciones mejor nutridas del continente africano, inclusive comparada con pueblos o países de muy superior standard  de vida, como Sudáfrica, Egipto o Marruecos. En este pueblo, la mortalidad infantil es sensiblemente inferior a la de las tribus vecinas y a las verificadas en las naciones antedichas. Su empleo se extiende, además, al tratamiento –como emplasto fresco- de heridas y otras afecciones cutáneas.

Las Spirulinas son micro-algas básicamente autotróficas; es decir, capaces de producir su propio alimento a partir de sustancias minerales simples, si bien en determinadas circunstancias pueden llegar a ser mixotróficas y aún heterotróficas; esto es, pueden alimentarse parcial o totalmente con materias orgánicas y minerales provenientes de la  degradación química de otros organismos muertos. Esta flexibilidad en su capacidad alimentaria es otra muestra de su gran adaptabilidad, hecho que ha contribuido a permitirle atravesar las eras desde el más remoto comienzo de la vida en el planeta, hace unos 3.100 a 3.500 millones de años. ¨

DR. CARLOS A. STREMBEL SOURIGUES, ERIC G. STREMBEL
Reproducido de: Biblioteca de Ciencia y Técnica sobre Nutrición – Hydro-Grow® Laboratorios – Ficha N° 2

REFERENCIAS

  • Fox, Ripley D. – Contribution a l’etude d’une Cyanophycee: Spirulina – A.C.M.A.,1966 - París, France.
  • Fox, Ripley D. -  Spirulina: Production & Potential -  Edisud, 1997, France.
  • Becker, Wolfgang D., and Venkataraman L. – Biotechnology & Utilization of Algae: The Indian Experience – CFRTI
  • Press, Mysore University, India, 1988.
  • Strembel Sourigues, Carlos A. – Hidroagricultura: Producción Industrial de Algas Spirulina, INDETADP, 1995.

Fecha de primera publicación: 27-09-2004